Las expresiones entusiastas de fe de los niños pueden ayudar a transformar la iglesia y a todo el mundo en ella. Para ayudar a los niños a participar plenamente en sus comunidades eclesiales y en la exploración de sus propios ministerios, ofrecemos recursos imaginativos e innovadores para los que trabajan con los niños.

La Iglesia se toma en serio su llamado a amar, proteger y defender a los niños dentro de su propia comunidad y en el mundo.
El programa Salvaguardando a los Niños de Dios fue desarrollado para prevenir y responder al abuso sexual de niños en la vida cotidiana y en el ministerio. Al proteger la seguridad de nuestros hijos, podemos darles la posibilidad de crecer, recibir y responder al amor de Dios.